La resistencia a matar de cerca a alguien de nuestra propia especie es tan grande que a menudo resulta suficiente para imponerse a las influencias acumuladas del instinto de autoprotección, la fuerza coercitiva de la autoridad, las expectativas de los compañeros y la obligación de preservar las vidas de los camaradas.
El soldado en combate se ve atrapado en este trágico callejón sin salida. Si supera su resistencia a matar y mata de cerca a un soldado enemigo en el combate, soportará para siempre la carga de una culpa manchada de sangre. Si elige no matar, entonces la culpa manchada de la sangre de sus camaradas caídos y el oprobio de su profesión, nación y causa recaerán en él. Se trata de un círculo vicioso.
Teniente Coronel Dave Grossman, Matar (2019)


Debe estar conectado para enviar un comentario.