Si se pudiese mejorar al individuo, me parece que existiría un fundamento para mejorar la totalidad de las cosas. Pero un millón de ceros siguen sin hacer un uno. Sostengo, por tanto, la opinión poco popular de que incluso el mejor acuerdo en el mundo solamente puede partir del individuo y efectuarse a través de él. Pero debido a las desmesuradas cifras que se deben tener en cuenta, esta verdad aparece como una nulidad casi desesperante. No obstante, supongamos que alguien quisiese hacer el esfuerzo de realizar su aportación infinitesimal al anhelado ideal; en ese caso debe ser capaz de comprender verdaderamente a otra persona. La condición imprescindible para esto es que se comprenda a sí mismo. Si no lo hace, entonces es inevitable que vea a los demás solamente a través de la niebla distorsionada y engañosa de sus propios prejuicios y proyecciones, y que impute y aconseje a los semejantes precisamente aquellas cosas que a él mismo más falta le hacen. Hay que comprenderse en buena medida a uno mismo si uno pretende realmente entenderse con otro.
Carl Gustav Jung, Cartas II, 418 s.

*Foto: Torre de Bollingen

Debe estar conectado para enviar un comentario.