La dinámica histórica hoy va contra la ciudadanía. Antes, aunque a costa de mucha sangre, el pueblo acababa sacando algo de sus revueltas contra la nobleza primero y contra la burguesía después; porque unos y otros necesitaban a esa ciudadanía. Pero ya no es así: el Poder cada vez precisa menos de la fuerza de trabajo que la población quiere vender. Y, encima, las revoluciones ya no están a la orden del día; eso es algo que la Generación Y, los millennials, han entendido muy bien, por eso no protestan nada, dicen que sí a todo, aunque luego procuran hacer lo que creen más conveniente.
Ahora queda el Trinomio Social: renta básica, marihuana legal y ocio casi gratis para asegurar la subsistencia de quienes no sean necesarios, para garantizar que esa población permanezca calmada, y para que no haya duda de que estará entretenida. Eso ya es el nuevo modelo, que en esta Tercera Fase se está poniendo claramente de manifiesto.
Santiago Niño-Becerra, Capitalismo 1679-2065 (2020)


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